Pico y Lago Curavacas

Pico y Lago Curavacas

Ficha tecnica:

Dificultad: Ruta para hacerla con guía o persona que conozca el terreno y apta para condiciones fisicas normales.
Tiempo: Desde el Lago Curavacas (1.800 m) la duracción puede ser de 6-7 horas con regreso.
Distancia: La distancia desde el Lago es de 2,5 Km; otro tanto al regreso.
Desnivel: 720 m.

Ruta:

La aproximacion a esta cara norte siempre es larga y penosa. Se puede hacer desde Cardaño de Arriba subiendo al Collado del Ves, para luego descender hasta el Lago Curavacas, en una marcha de mas de cuatro horas, o bien, desde Vidrieros, a traves del Valle Pineda -por donde discurre el rio Carrion-….

…Situados ya en el Lago Curavacas (1.800 m), le rebasamos por su margen derecha y seguimos ascendiendo hasta la cota de los 2.100 metros -una hora de marcha-, entrando en la Hoya Superior, gigantesco santuario donde es facil encontrar nieve en cualquier epoca del año, ya que el sol alcanza este lugar escaso de tiempo. Estamos muy proximos a la pared vertical festoneada por pequeños neveros, que alegran la hosca roca verdinegra. La tremenda soledad y el imperturbable silencio -inefable silencio-, solo es roto por las chovas que anidan en la cara sur, mas caliente.

Desde este lugar podriamos hacer dos rutas a la cumbre como mas accesibles: la Via del Portillo, a la derecha de la pared (vista de frente); suele estar obstruida por un nevero de mas de 60º que hay que superar y conduce a un portillo o colladin que separa la cumbre Oeste del Pico Medio. Desde aqui, sin alcanzar el Pico Medio por una meseta inclinada se accede a la cumbre.

La otra via, que recomendamos, por tener escasa dificultad, es la Via del Notario a la que dio nombre el que fuera notario de Cervera de Pisuerga, Luis Garcia Guinea, quien la hizo en varias ocasiones. Se inicia en un pequeño desplome a la izquierda de la pared (vista de frente), que en la distancia se asemeja a una gran cicatriz que se va elevando. El primer paso es una pequeña chimenea originada por una gran roca junto a la pared, que hay que superar, para seguir por esa diagonal hasta alcanzar una brecha que nos permitira asomarnos a la vertiente oeste.

Sin subir por la brecha, giramos a la derecha en sentido contrario a la diagonal, ascendiendo muy bien a pesar de que algun punto de la via exige agarrarse a la roca para salvar algun paso aereo. Un trecho pequeño discurre pegados a la pared que forma una cavidad; es el unico punto que impone un poco de respeto. Siempre en ascenso, a nuestra izquierda salen unos canalizos inclinados de roca descompuesta; por uno de ellos salimos de la pared norte muy sombria, y el sol nos reconfortara. Ya divisamos la vertiente sur. Solo nos separa de la cumbre 50 metros de desnivel en una gran pala inclinada, llamada La LLana, en verano cubierta de pedrera muy fina que la hace inestable, sin que exista peligro alguno. En invierno, este tramo, cubierto de nieve y hielo hay que superarle con material adecuado.

Se recomienda dejar señalizado el canalizo por el que salimos a la pared norte, para en el descenso evitar equivocos, que con niebla o mal tiempo supongan un contratiempo, ello, si el descenso le hacemos por la misma ruta. Si pretendemos bajar por la Cara Sur, por la Via del Callejo Grande, la mas sencilla y accesible que nos conducira directamente a Vidrieros….”